NO volvamos a empezar, ¿para qué?

domingo

Si no te gustara tanto meterte en líos,
si eligieras un camino asfaltado alguna vez,
conservarías el sombrero norteño, y la chica triste que te hacia reír.
Cuanto más viejo, decías, mucho más libre.
Menos plata que te arrebatan, y menos peso que cargar.
Últimamente, vas muy ligero,
sin la chica triste que te hacía reír.
Siempre hay otro lugar en la frontera,
siempre la esperanza queda,
y quizás pueda ser mañana!
que el amanecer te traiga de vuelta
a la chica triste que te hacia reír.