Decidí dejarte ir sin que supieras que me sentía sola, porque ahora supe que todo fue MI invento, y que TÚ, cediste amablemente a ser parte de este cuento. No se trata de un repentino ataque de madurez (o quizá si), se trata del desperdicio… de las sobras… mis lágrimas pierden sentido. Lamentos de saber que no te tendré, que te superé, que fuiste.. que estuviste… que ahora te conjugo en un pasado simple que por razones obvias no puedo volver a buscarte, Nos soltamos la mano, nos dejamos ir.. Una sonrisa rota, un corazón desgastado -